lunes, 20 de octubre de 2008

LOS VERDADEROS MILAGROS

LOS VERDADEROS MILAGROS
 Tres personas iban caminando por una vereda de un bosque: un sabio  con fama de hacer milagros, un poderoso terrateniente del lugar y, un  poco atrás de ellos y escuchando la conversación, iba un joven  estudiante alumno del sabio.  Poderoso: "me han dicho en el pueblo que eres una persona muy  poderosa, inclusive puedes hacer milagros".
 Sabio: "soy una persona vieja y cansada... ¿cómo crees que yo podría  hacer milagros?". 
Poderoso: "pero me han dicho que sanas a los enfermos, haces ver a  los ciegos y vuelves cuerdos a los locos..... esos milagros sólo los  puede hacer alguien muy poderoso".
 Sabio: "¿te referías a eso?, tú lo has dicho, esos milagros sólo los  puede hacer alguien muy poderoso... no un viejo como yo; esos  milagros los hace Dios, yo sólo pido se conceda un favor para el  enfermo, o para el ciego ,todo el que tenga la fe suficiente en Dios  puede hacer lo mismo". 
Poderoso: "yo quiero tener la misma fe para poder realizar los milagros que tú haces..... muéstrame un milagro para poder creer en  tu Dios".
 Sabio: "Esta mañana ¿volvió a salir el sol?".
 Poderoso: "sí, claro que sí!!". Sabio: "pues ahí tienes un milagro.....el milagro de la luz".
 Poderoso: "No, yo quiero ver un VERDADERO milagro, oculta el sol,  saca agua de una piedra.... mira hay un conejo herido junto a la  vereda, tócalo y sana sus heridas". 
Sabio: "¿quieres un verdadero milagro?, ¿no es verdad que tu esposa  acaba de dar a luz hace algunos días?". Poderoso: "sí!!, fue varón y es mi primogénito". 
Sabio: "ahí tienes el segundo milagro.... el milagro de la vida".
 Poderoso: "sabio, tú no me entiendes, quiero ver un verdadero  milagro..."
 Sabio: "¿acaso no estamos en época de cosecha?, ¿no hay trigo y sorgo  donde hace unos meses sólo había tierra?". 
Poderoso: "sí, igual que todos los años". 
Sabio: "pues ahí tienes el tercer milagro...."
 Poderoso: "creo que no me he explicado, lo que yo quiero...." (el  sabio lo interrumpe) 
Sabio: "te has explicado bien, yo ya hice todo lo que podía hacer por  ti.... si lo que encontraste no es lo que buscabas, lamento  desilusionarte, yo he hecho todo lo que podía hacer". Dicho esto, el  poderoso terrateniente se retiró muy desilusionado por no haber  encontrado lo que buscaba. El sabio y su alumno se quedaron parados  en la vereda; cuando el poderoso terrateniente iba muy lejos como  para ver lo que hacían el sabio y su alumno, el sabio se dirigió a la  orilla de la vereda, tomó al conejo, sopló sobre él y sus heridas  quedaron curadas; el joven estaba algo desconcertado. 
Joven: "maestro: te he visto hacer milagros como éste casi todos los  días, ¿por qué te negaste a mostrarle uno al caballero?, ¿por qué lo  haces ahora que no puede verlo?". 
Sabio: "lo que él buscaba no era un milagro, era un espectáculo. Le  mostré 3 milagros y no pudo verlos.... para ser rey primero hay que  ser príncipe, para ser maestro primero hay que ser alumno... no  puedes pedir grandes milagros si no has aprendido a valorar los  pequeños milagros que se te muestran día a día. 
El día que aprendas a  reconocer a Dios en todas las pequeñas cosas que ocurren en tu vida,  ese día comprenderás que no necesitas más milagros que los que Dios  te da todos los días sin que tú se los hayas pedido". 
Cuando estamos en problemas siempre pedimos ayuda a Dios y eso está  bien porque no hay nadie que pueda ayudarnos más que Él, pero pídele  la cordura para pensar claramente, la paciencia necesaria para  mantenerte tranquilo y actuar bien, la fortaleza necesaria para  afrontar los retos y la fe suficiente para seguirlo amando sin  importar lo que pase.... 
Pídele esos milagros, no le pidas  simplemente que resuelva tus problemas sólo porque te da miedo  afrontarlos por ti mismo....

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