jueves, 19 de marzo de 2015

Oración de sanación con la Sangre de N.S. Jesucristo.



Amadísimo Jesús, con la intercesión de tu Madre Santísima, yo te adoro, te amo y te glorifico por esa crisis emocional que sufriste en el Huerto de Getsemaní, al tener miedo y angustia por la hematohidrosis que padecías cuando se te dilataron los vasos capilares, se te enrojecieron tus poros y te sobrevino debilidad en todo tu cuerpo. Yo te pido, Señor, que sanes mis enfermedades y las de mi familia, especialmente migraña, úlcera estomacal y la hinchazón de mis rodillas. Gracias Jesús por escucharme.

Salvador mío, en unión de tu Espíritu Santo y con la intercesión de ángeles y arcángeles, te admiro por soportar los numerosos ultrajes y las humillaciones cuando te tapaban la cara, te golpeaban y te daban bofetadas; por ese dolor que sufriste te ruego que sanes mi sinusitis, la hernia y la amibiasis de mi cuerpo. Te doy gracias mi adorado Redentor por todo lo bueno que me haces.

Padre Celestial, en nombre de Jesucristo, por el sudor de su Sangre y por esa flagelación a que le llevaron, por la desnudez sufrida en El Empedrado, por las heridas y hematomas que le causaron en su santa cabeza y en su bendito rostro, y la intercesión de la Virgen María y de los santos, clamo a Ti, Padre querido, por la curación de mi garganta, hidropesía, avitaminosis y paludismo que me invaden y me debilitan. Agradezco tu benevolencia al escucharme y atender mi súplica.

Majestuoso Jesús, por tu poderosísima Sangre, por esos charcos de Sangre que quedaron en el piso luego de la flagelación, cuando te tenían atado a la columna, y la intercesión de San José y la Virgen María, en tu nombre y por tus santas llagas, te ruego me sanes de amigdalitis crónica, pleuresía y enfermedades hepáticas que me atormentan. Cúrame Señor como lo hacías en tu vida pública. Jesús tengo fe y creo en Ti.

Por tu Señorío, Jesucristo, por esa Sangre y Agua derramada en la Cruz para pagar el rescate por nuestra salvación, con la intercesión de los santos, de la Madre Teresa de Calcuta, de la Madre María de San José y del Siervo de Dios José Gregorio Hernández, te hablo como amigo y ante Ti acudo para que me cures, Señor, mi inclinación a la drogadicción, la enfermedad de VIH (Sida) y la anemia que me destruyen. Jesús yo confío en Ti y espero en Ti. Gracias por atenderme Señor.

Amado Jesús: por tu sacrificio en el camino con tu cruz hacia El Calvario y con la intercesión de la Santísima Virgen María y de quien tanto te cuidó San José de Nazaret, te imploro curar las causas de pre-infartos, parálisis y tiroides. Sé Señor que ello ocurrirá porque creo en Ti con todo mi corazón y Tú me amas y me deseas saludable. Gracias Jesús por amarme.

Padre Celestial, en nombre de tu amadísimo Hijo Jesús, por la herida de su costado, por la coronación de espinas y por toda su Pasión dolorosa, con intercesión de la Virgen María y de los santos, te presento, Padre querido, el Cáncer y los tumores que estoy padeciendo para que hagas en mí tu santa voluntad. Tú me dijiste Padre que aún cuando mi madre me abandonase, Tú jamás te olvidarás de mí. En Ti espero con mi mayor amor.

Redentor mío, te adoro, te amo y te bendigo en tu santo nombre, por los méritos de tu divina infancia y con la intercesión de la Santísima Virgen María y de los arcángeles San Gabriel, San Rafael y San Miguel para implorarte la curación de Osteoporosis y Helmintiasis de manera definitiva. Sé amadísimo Jesús que para Ti no hay imposibles porque todo lo puedes, Señor. Te doy gracias y creo en Ti porque eres mi amigo y Salvador.

Jesús, Salvador del mundo por voluntad del Padre Celestial, por tu preciosísima Sangre, por la llaga de tu hombro y con la intercesión que le pedí a la Madre bella María y a San José, compadécete y sana Tuberculosis, tiroides y lepra, como lo hacías Señor en tu diario caminar. Te alabo y te Glorifico.

Padre Celestial, en el nombre de Jesús, por su poderosa Sangre y la herida de su costado, con la intercesión de los ángeles y los santos, te pido Señor que envíes tu Espíritu Santo para que entable la batalla espiritual contra todo espíritu de pobreza, muertes prematuras, desempleo, discriminación, injusticia social, hambre, sometimiento sexual y abortos. Ven Espíritu Santo a purificar con tus bendiciones el ambiente donde nos desenvolvemos. Tú eres vencedor Espíritu divino. ¡Aleluya!

Amadísimo Jesús, en tu nombre con la fortaleza de tu Sangre bendita, tu desnudez en la Cruz y porque llegaste a ser llaga viva integral y sangrante en exagerada tortura, con la intercesión de María la Virgen, los ángeles, los santos y las benditas ánimas del Purgatorio, te suplico, Señor, la sanación de las enfermedades que afectan mis sentidos, así como las demás enfermedades mentales y espirituales que me atacan. Jesús, siento en mi corazón una inmensa alegría y un gozo por haberme escuchado y procedido a darme tu amor y tu paz para tu mayor satisfacción. Te alabo, te bendigo, te glorifico y te doy gracias para tu mayor honor y gloria. Amén.
(Rezar: Credo, Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Antes de su ida al Padre
Jesús
instituyó la Eucaristía como
Sacramento de amor.

Tomó una copa, dio gracias,

se la entregó y todos bebieron de ella.

Y les dijo:

"Esto es mi Sangre, Sangre de
la Alianza, Sangre que será
derramada por una

muchedumbre". Sepan que no

volveré a beber del jugo de

la uva hasta el día en que beba
vino nuevo en el Reino de Dios".
(Marcos 14, 23- 25)

Fuente: La Sangre de Cristo tiene Poder.
Autor: José Zambrano.

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