domingo, 10 de junio de 2018

Formas de incorporar al Espíritu Santo en nuestras vidas...

El poder de Dios se derramó sobre nosotros y pocos lo sabemos manejar...El Espíritu Santo es la menos conocida de las tres personas del la Santísima Trinidad...No obstante ser el poderoso regalo que Jesús nos dejó cuando fue al Padre...Nos perdemos de mucho de nuestros regalos de Dios si no intimamos con el Espíritu Santo...Casi como si no conociéramos la potencialidad de ayuda que tiene Dios para nosotros.

QUIEN ES EL ESPÍRITU SANTO

El Santificador, el Consolador y Consejero, el Paráclito.
El Regalo de Dios Altísimo, el Dedo de Dios, el Maestro interior del alma, el Amor increado, el Abrazo mutuo entre el Padre y el Hijo, el Amigo fiel.
Dulce Huésped del alma, la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, el Fuego, la Luz, la Ventana, el Viento suave y poderoso.
Todos estos son títulos que se han dado al Espíritu Santo a través de los siglos.
Y las imágenes bíblicas que tenemos del Espíritu Santo son:
El agua. El agua bautismal significa realmente que nuestro nacimiento a la vida divina se nos da en el Espíritu Santo.
La unción. Cristo [«Mesías» en hebreo] significa «Ungido» del Espíritu de Dios. … Jesús es constituido «Cristo» por el Espíritu Santo
El fuego. Simboliza la energía transformadora de los actos del Espíritu Santo.
La nube y la luz. Estos dos símbolos son inseparables en las manifestaciones del Espíritu Santo. Ver: la Anunciación (Lc 1, 35) y la Transfiguración (Lc 9, 34-35).
El sello. La imagen del sello indica el carácter indeleble de la Unción del Espíritu Santo en los sacramentos del Bautismo, de la Confirmación y del Orden.
La mano. Mediante la imposición de manos de los apóstoles el Espíritu Santo nos es dado.
El dedo. «Por el dedo de Dios expulso yo [Jesús] los demonios» (Lc 11, 20).
La paloma. El Espíritu desciende y reposa en el corazón purificado de los bautizados, tal como lo hizo con Jesús en su bautismo.

Vamos a llegar a conocer al Espíritu Santo, al amor del Espíritu Santo, si somos dóciles a sus inspiraciones. . Y nos convertimos en un instrumento flexible y útil en sus manos, para la salvación de muchas almas inmortales.



¿POR QUÉ EL ESPÍRITU SANTO NOS DA PODER SOBRENATURAL?

El Espíritu Santo es la tercera persona de la Trinidad.
Es co-igual con el Padre y el Hijo.
Él es el agente de cambio en la tierra, Dios en acción en el mundo.
Necesitamos el Espíritu Santo más de lo que sabemos.
Aquí están cinco razones por las que debemos clamar por más de Él, que lo que hacemos cada mañana.


El Espíritu Santo nos da el poder sobrenatural que Jesús prometió

En Hechos 1: 8 se dice,
“vosotros recibiréis una fuerza, cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros, y de este modo seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra”.


El Espíritu Santo nos da dones sobrenaturales

1 Cor. 12: 4-11 nos dice, “Hay diversidad de carismas, pero un mismo Espíritu; diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; diversidad de actuaciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos.
A cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para provecho común.
Porque a uno se le da por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe, en el mismo Espíritu; a otro, carisma de curaciones, en el único Espíritu; a otro, poder de milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversidad de lenguas; a otro, don de interpretarlas.
Pero todas estas cosas las obra un mismo y único Espíritu, distribuyéndolas a cada uno en particular según su voluntad”.
Cuando el Espíritu Santo vino a vivir en el interior nuestro, Él trajo sus dones con él.


El Espíritu Santo nos ayuda a construir nuestra fe

Judas 20 dice:
“Pero vosotros, queridos, edificándoos sobre vuestra santísima fe y orando en el Espíritu Santo”.
Si oramos en el Espíritu al menos durante los primeros 30 minutos del día aparecerá el espíritu a borbotones durante todo el día.


El Espíritu Santo da vida y fuerza a nuestro cuerpo
Romanos 8:11 dice,
“Y si el Espíritu de Aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, Aquel que resucitó a Cristo de entre los muertos dará también la vida a vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que habita en vosotros”.
La vida de resurrección está en el interior nuestro.
Necesitamos aprender cómo aprovechar ese poder y pelear la buena batalla de la fe.


El Espíritu Santo nos ayuda a resistir la tentación

Romanos 8:13 dice:
“Porque si vivís según la carne, moriréis. Pero si con el Espíritu hacéis morir las obras del cuerpo, viviréis”.
Y Gálatas 5:16 dice:
Os digo esto: proceded según el Espíritu, y no deis satisfacción a las apetencias de la carne”.
Si estás luchando con la tentación de cualquier tipo, pide al Espíritu Santo que te ayude.
Él es tu ayudante. Él está ahí esperando por ti.


LAS 5 FORMAS EN QUE EL ESPÍRITU SANTO PUEDE AYUDARTE

Veamos cinco maneras en que el Espíritu Santo, que vive en el interior de las personas, puede ayudarnos.


1. El Espíritu Santo nos ayuda a orar cuando no sabemos cómo

Pablo ofrece esta revelación que puede cambiar tu vida en Romanos 8:26
“Y de igual manera, también el Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza. Pues nosotros no sabemos pedir como conviene; mas el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefable”.
Podemos pensar que sabemos cómo orar, y, a veces vamos a hacerlo, pero muchas veces no tenemos ni idea cual es la respuesta.
Podemos estar orando mal, y esto es por lo que no pedimos auxilio al Espíritu Santo.


2. El Espíritu Santo nos ayuda a orar la perfecta voluntad de Dios

Pablo continúa la revelación en Romanos 8:27:
“y el que escruta los corazones conoce cuál es la aspiración del Espíritu, y que su intercesión a favor de los santos es según Dios”.
El Espíritu Santo es Dios. Siempre sabe la perfecta voluntad del Padre y siempre hace que tus oraciones sean contestadas.
En 1 Juan 5: 14-15 está esta promesa:
“Esta es la confianza plena que tenemos en él: que si le pedimos algo según su voluntad, nos escucha. Y si sabemos que nos escuche cuanto le pedimos, sabemos que tenemos conseguido lo que hayamos pedido.”.


3. El Espíritu Santo nos da un lenguaje especial de oración

Pablo también compartió una maravillosa revelación en 1 Corintios 14: 2,
“Pues el que habla en lenguas no habla a los hombres sino a Dios. En efecto, nadie le entiende: dice en espíritu cosas misteriosas”.
Deberíamos orar en el Espíritu tanto como sea posible.
Por ejemplo despertarte y rezar por lo menos 30 minutos en el Espíritu antes de hacer cualquier otra cosa.
Lo mismo debemos hacer cuando estamos realizando otras cosas.
Deberíamos llegar a que la oración al Espíritu llegue a ser tan natural que tu respuesta inmediata en momentos de necesidad sea automática de levantar oraciones guiadas por el Espíritu.


4. El Espíritu Santo guía a toda la verdad

Jesús mismo dijo:
“Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os explicará lo que ha de venir” (Juan 16:13).
El Señor no está tratando de hacer difícil la verdad para ti, en este día necesitas atesorar la verdad más que la plata y el oro.
El engaño está aumentando desenfrenadamente en el mundo y en la iglesia.
Tenemos que quedarnos cerca del Espíritu Santo y pedirle que haga lo que Jesús prometió, revelar la verdad.


5. El Espíritu Santo te ayudará a encontrar las palabras adecuadas para decir en situaciones difíciles

Jesús también dijo:
“Cuando os lleven a las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis de cómo o con qué os defenderéis, o qué diréis, porque el Espíritu Santo os enseñará en aquel mismo momento lo que conviene decir” (Lucas 12: 11-12).
No somos llevados delante de los jueces por nuestra fe permanentemente, pero hay momentos en los que tenemos que participar en conversaciones cruciales y enfrentamientos difíciles.
El Espíritu Santo puede y te dará las palabras que decir.
Eso significa que no tienes que entrar a imaginar que decir y elucubrar como se llevará a cabo la conversación.
Sólo tienes que orar y creer que él te dará sabiduría y consejo en el momento.
Incluso si las circunstancias no te dan el tiempo para orar, Él puede ponerte las palabras en la boca en un instante.

5 FORMAS PARA INCORPORAR EL ESPÍRITU SANTO EN NUESTRA VIDAS

Las siguientes son 5 formas prácticas y concretas que podemos incorporar a la Persona del Espíritu Santo en el centro de nuestros pensamientos, decisiones, palabras y acciones.
En una palabra, cómo podemos ser totalmente poseídos por el Espíritu Santo.


1 – Vive en Oración al Espíritu Santo

Adquiere el hábito de orar al Espíritu Santo con mayor frecuencia. . Especialmente antes de las decisiones y acciones importantes debemos invocar la presencia poderosa del Espíritu Santo.

La transformación radical de los Apóstoles se produjo sólo después de que los apóstoles, en unión con la Santísima Virgen María, hicieron un poderoso retiro carismático.
Este retiro se caracterizó por el silencio, el ayuno, la oración prolongada.
El resultado producido fue el viento y el fuego, moviendo del lugar donde estaban unidos y, finalmente, el descenso del Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego. (Hechos de los Apóstoles 2)
Entonces y sólo entonces los Apóstoles fueron espiritualmente equipados para predicar la Palabra de Dios en todo el mundo, convertir innumerables almas y todos ellos, con la excepción del Amado Apóstol San Juan, terminan sus vidas con la imitación de Jesús en el derramamiento de su sangre como mártires.
Todo esto se puede atribuir a la presencia poderosa del Espíritu Santo.
Todos nosotros necesitamos un una poderosa experiencia de Pentecostés para transformar nuestras vidas. 
Una breve oración que todos nosotros podemos aprender de memoria es la siguiente:

“Ven Espíritu Santo, ven por medio de la poderosa intercesión del Corazón Inmaculado de María, Tu Amadísima Esposa, ven”

Podemos respirar esta oración con el fin de recibir el aliento de Dios, el Espíritu Santo.
Esto también implica frecuentar los sacramentos de la Iglesia y la Misa.


2 – Cultiva la Docilidad

Otra forma de explicar la docilidad es la de estar abiertos a las inspiraciones del Espíritu Santo. 
El Padre Jacques Philippe en su obra magistral sobre el Espíritu Santo, La Escuela del Espíritu Santo, cita un ejemplo de su vida como maestro retirado.
Él relata que en una ocasión regresó de un retiro sin fuerzas.
Sin embargo, sintió la inspiración del Espíritu Santo para ir a la capilla y hacer una visita al Santísimo Sacramento antes de retirarse por la noche.
Después de una resistencia inicial hizo una breve visita a Jesús que le esperaba en el Santísimo Sacramento.
La visita no fue muy larga, pero fue muy significativo e importante para el padre Jacques.
En consecuencia se retiró a su habitación durmió bien y experimentó la consolación del Espíritu Santo. 
¿Qué hubiera pasado si hubiera resistido esa inspiración del Espíritu Santo?
Posiblemente no hubiera dormido bien esa noche, se habría levantado cansado y de mal humor.

Todo depende de escuchar interiormente al dulce huésped del alma, el Espíritu Santo, y responder con nuestro “¡Sí!”.

Este es el secreto para vivir en paz y alegría constante.
Recuerda las palabras del salmista:
“Ojalá escuchéis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones.” (Salmo 95)
Otra es la de joven Samuel en el templo:
“Habla Señor que tu siervo escucha” (I Samuel 3)


3 – Frecuenta los Hechos de los Apóstoles

Durante el transcurso de la temporada de Pascua, que culmina en Pentecostés – la Fiesta del Espíritu Santo por excelencia – la primera lectura en la Misa toma los Hechos del Espíritu Santo. 

Esto puede ser considerado como el libro de la acción de la Biblia; escrito por San Lucas también se le conoce como el “Evangelio del Espíritu Santo”.

Consta de veintiocho capítulos; el libro es maravilloso y por muchas razones.
Una de las principales razones de la belleza, el atractivo y la fascinación de este libro es la presencia omnipresente del Espíritu Santo. 
Comenzando en Pentecostés (Hechos 2), pasando por a la persona de Felipe el Diácono (dócil al máximo al Espíritu Santo), llegando al protomártir San Esteban, manifestando elocuencia y valentía, se nota el trabajo del Espíritu Santo página tras página.
Esta es una excelente manera de llegar a conocer mejor al Espíritu Santo y su acción en la iglesia primitiva.
Permite que el Espíritu Santo comience a actuar en nuestras personas y vive más poderosamente ahora.


4 – Los Dones del Espíritu Santo

Hoy en día muy pocos seguidores de Jesús saben de los poderosos dones del Espíritu Santo, y mucho menos del propósito y acción de estos regalos en el alma.

Los dones del Espíritu Santo son siete: Sabiduría, Conocimiento, Entendimiento, Consejo, Fortaleza, Piedad y Temor de Dios. 

Los Padres de la Iglesia hacen la analogía de los Dones del Espíritu Santo en relación con un barco de vela.
Sigue esta analogía sencilla pero hermosa:
El barco es nuestra alma; las siete velas son los siete dones del Espíritu Santo. 
El poderoso viento es el aliento de Dios o el Espíritu Santo. 
La costa hacia la que el velero se dirige es nuestro hogar celestial. 

La clave, sin embargo, es la siguiente: las velas deben estar bien abiertas con el fin de atrapar el viento. . Nuestras almas deben ser abiertas con el fin de atrapar el viento: las inspiraciones suaves pero insistentes del Espíritu Santo.

Si se hace de manera constante vamos a llegar a la costa, que es la vida eterna con Dios en el cielo.


5 – María y el Espíritu Santo

Hace años el cardenal Suenens fue invitado a celebrar la misa y predicar en la Universidad de Duquesne.
La misa tuvo que ser celebrada en un estadio al aire libre debido a la cantidad de carismáticos que participaban en el evento.
Al final resultó que el día estaba nublado y empezó a lloviznar; posiblemente la misa tendría que ser cancelada.
¡Sin embargo sucedió algo extraordinario! Cuando el cardenal se levantó para predicar la homilía dijo esto:
“¿Quieren conocer el verdadero secreto de la unión con el Espíritu Santo?” ¡Silencio!
A continuación, el cardenal respondió a su propia pregunta:
“¡La unión profunda con el Espíritu Santo vendrá a través de una profunda unión con María!”

En ese momento hubo truenos y relámpagos, y las nubes se disiparon y ¡el sol se derramó sobre todo en el estadio! . ¡Dios a través de la naturaleza estaba demostrando su amor por María!

San Luis Grignon de Montfort afirmó:
“A los que aman a María, el Espíritu Santo se abalanza en sus almas.”
El mismo santo destaca la presencia de María en la Santísima Trinidad. María es la Hija de Dios Padre, Madre de Dios Hijo y ella es la Esposa Mística o Esposa del Espíritu Santo.
Que todos experimentar nuestro propio Pentecostés personal con el derramamiento del Espíritu Santo.
“Ven Espíritu Santo, ven a través del Inmaculado Corazón de María”.


SIETE VENTAJAS PRECIOSAS PARA EL QUE PROPAGA LA DEVOCIÓN AL ESPÍRITU SANTO

El invocar a menudo al Espíritu Santo es prenda segura de éxito en las situaciones de nuestra vida:
1ª   Se crea un lazo de amor entre nuestra alma y la Tercera Persona de la Santísima Trinidad
2ª   Un aumento notable de todas nuestras devociones, especialmente a la Sagrada Eucaristía, al Corazón de Jesús y a la Santísima Virgen.
3ª   Una seguridad de recibir en el alma más inspiraciones del Espíritu Santo y la fuerza para ponerlas en práctica.
4ª   Procurar de una manera excelente la gloria de Dios, trabajando cada día en hacer conocer y amar al Santificador de las almas.
5ª   Trabajar muy especialmente por el advenimiento del reinado de Dios en el mundo, por la acción del Espíritu vivificante.
6ª   Ser verdadera y prácticamente apóstol del Espíritu Santo
7ª   Atraer sobre el alma auxilios espirituales del Espíritu Santo, más íntima unión con Dios por medio del Santificador, mayor progreso en la oración mental, más consuelo y hasta alegría en la hora de la muerte, después de tan sublime apostolado.

http://forosdelavirgen.org/97587/espiritu-santo/

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